
La casa muy bien,nuestra decepción fue cuando la mayoría de los servicios que pensábamos que tenia el alojamiento,ya no existían como el bar,el restaurante,la garganta de al lado de la casa estaba contaminada, por lo tanto no apta para el baño,el caballo estaba allí,pero no se daba paseos,y los dueños de la casa casi ni los vimos.por lo demás es un sitio tranquilo,y estaba limpio,que eso también es importante.
Hemos estado en muchas casas antes, y he de reconocer que esta ha sido la mejor. Perdida en medio del monte, pero cerca para poder comprar algo necesario (Jaraíz). Las casas están perfectamente preparadas y acogedoras. Exquisitamente limpia. Los dueños muy amables ¡suerte con el portátil! La garganta, preciosa... Volveremos seguro, esta vez en verano para disfrutar de la piscina y las estrellas. La comarca tiene muchas posibilidades, y su gastronomía es excepcional.